Con el impacto de la suba de las tasas de interés, la mora crediticia volvió a aumentar en noviembre, un problema que adquiere mayor magnitud entre las familias que en entre las empresas. En el penúltimo mes de 2025, el ratio de irregularidad del crédito a todo el sector privado subió 0,7 puntos porcentuales respecto de octubre y alcanzó el 5,2%, según informó el Banco Central (BCRA) en su informe más reciente.
Además, como ya había sucedido en octubre, hubo peores resultados para casi todos los segmentos del negocio bancario. Hubo problemas de manera generalizada “en los distintos grupos de entidades financieras”, en un contexto aún caracterizado por la presión que la suba de tasas agregó a la economía de personas y compañías.
Los datos surgen del Informe sobre Bancos, que publicó este viernes el BCRA y que exhibe una disparidad entre la problemática de las familias y de las empresas. El informe detalló que “la mora de las financiaciones a los hogares ascendió a 8,8% de la cartera destinada a este tipo de deudores, mientras que el indicador correspondiente al segmento de las empresas se situó en 2,3%”. En octubre, esas cifras habían sido de 7,8% y 1,9%, respectivamente.
Al analizar la mora de las familias según rubros, se observa que el deterioro no es homogéneo. La mayor irregularidad se produjo en los préstamos personales, con un nivel de 11% –el nivel más alto desde 2010–. Le siguen las tarjetas de crédito, con 8,4%; los créditos prendarios, con 5%, y préstamos hipotecarios, con 1%.
La marcada diferencia entre el deterioro de las carteras de las familias y el de las empresas se da en un contexto en el que los ingresos de los hogares no repuntan –los salarios registrados de noviembre volvieron a perder contra la inflación– y el crédito se encarece.
Esta problemática con la mora impulsó a las entidades financieras a aplicar un ajuste en su evaluación a la hora de otorgar préstamos. El informe del BCRA destacó: “Se registró en los dos últimos trimestres de 2025 un endurecimiento de los estándares de originación crediticia (principalmente en el segmento de las familias y de las pequeñas y medianas empresas). Esta evolución resulta consistente con una respuesta prudencial de las entidades financieras ante el contexto de aumento en el grado de materialización del riesgo de crédito”.
De este modo, con un 8,8%, la mora de las familias argentinas respecto del total de la cartera de préstamos ya es la más alta de la región. “Está en el 5,2% en Colombia; 4,5% en Brasil; 2,7% en México; 2,5% en Chile, y 2,4% en Paraguay”, observó un informe de la gerencia económica del Banco Provincia (Bapro).
Para dimensionar la magnitud del salto, en enero de 2024 la Argentina se ubicaba en el anteúltimo lugar, con 2,7% de mora en familias, solo por delante de Chile (2,2% en ese momento).
Fuente: La Nación
