Acceder a un crédito hipotecario en Argentina para comprar una vivienda de USD 100.000 exige hoy ingresos elevados y un importante ahorro previo. Según simulaciones realizadas con datos del Banco Nación, el ingreso del grupo familiar necesario puede ubicarse entre $3,24 millones y $4,69 millones mensuales, dependiendo de las condiciones del préstamo.
El esquema parte de una premisa central: el banco financia hasta el 75% del valor de la propiedad, por lo que el comprador debe contar con el 25% restante. En este caso, se requieren USD 25.000 de ahorro previo, que equivalen a unos $35,5 millones al tipo de cambio actual.
A partir de allí, el ingreso requerido está directamente vinculado con la cuota, ya que el sistema establece que no puede superar el 25% del ingreso familiar. Para quienes cobran su sueldo en el Banco Nación, las condiciones son más favorables. Con una tasa del 6% anual, un crédito a 20 años implica una cuota inicial de $917.649 y exige ingresos por $3.670.595. Si el plazo se extiende a 30 años, la cuota baja a $811.476 y el ingreso requerido se reduce a $3.245.905.
En cambio, para quienes no acreditan haberes en esa entidad, la tasa sube al 12% y el escenario se vuelve más exigente. A 20 años, la cuota asciende a $1.172.657 y se necesitan ingresos por $4.690.627. A 30 años, la cuota se ubica en $1.095.472 y los ingresos requeridos rondan los $4.381.890.
Otro punto clave es que el banco permite sumar ingresos de familiares como codeudores, aunque exige que los titulares aporten al menos el 50% del total requerido. Además, se deben cumplir condiciones habituales como ingresos formales, estabilidad laboral y buen perfil crediticio.
Los datos reflejan que, pese al regreso del crédito hipotecario, el acceso sigue siendo limitado. El salario promedio formal en el sector privado ronda los $1,75 millones, muy por debajo de los ingresos exigidos, lo que obliga en la mayoría de los casos a contar con más de un ingreso en el hogar para calificar.
Fuente: Infobae
