El secretario coordinador de Minería y Energía, Daniel González, adelantó que el Gobierno evalúa cambios en los subsidios a las tarifas de luz y gas como parte de un plan para reducir aún más el gasto en asistencia estatal. La propuesta contempla recortar la ayuda en los meses de menor consumo: el gas durante el verano y la electricidad en invierno. Aunque la medida no está definida ni se aplicará en el corto plazo, abre interrogantes sobre su alcance y el impacto en los usuarios que dependen exclusivamente de la electricidad para calefaccionarse.
Desde el Ejecutivo admiten que se trata de una política en estudio, vinculada a los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para sostener el superávit fiscal. “Son los principios sobre los que tendremos que ir optimizando el sistema”, explicaron fuentes oficiales. En paralelo, el Gobierno ya implementó fuertes ajustes en los ingresos de transportistas y distribuidoras, luego de haber aplicado la “motosierra” a los subsidios en 2023.
González describió el escenario como complejo: por un lado, se deben recomponer las tarifas y, por otro, afrontar los problemas de cortes por falta de inversión en la red. “La gente pagaba el 30% del costo de energía, ahora paga el 80%. Pero también hay que recomponer la ecuación económica de las compañías que la producen. Deben lograrse ambas cosas. El usuario afronta un mayor costo, pero ese día no mejora el servicio, porque requiere años”, sostuvo.
El funcionario subrayó la necesidad de focalizar la ayuda estatal en los sectores más vulnerables: “¿Tiene sentido subsidiar el gas en verano? La verdad que no, porque el consumo es bajo. ¿Y la energía eléctrica en primavera y otoño? Quizá haya que subsidiarla a ciertos grupos. El 60% de los hogares argentinos recibe subsidio de energía eléctrica”. Actualmente, los usuarios están segmentados en tres niveles según sus ingresos, aunque este invierno el beneficio alcanzó a todos, incluidos los de mayores recursos.
Entre enero y julio de 2025, el gasto en subsidios energéticos cayó más de USD 2.100 millones respecto al mismo período de 2024, con un desembolso total de USD 1.842 millones, un 54% menos que el año anterior. Este ajuste se apoyó en la entrada en funcionamiento del Gasoducto Perito Moreno, la baja de precios internacionales y la reducción de transferencias estatales.
Con la mirada puesta en la sostenibilidad fiscal, el Gobierno avanza hacia un esquema de subsidios más acotado y focalizado, buscando equilibrar el costo social con la necesidad de recomponer la ecuación económica del sistema energético.
Fuente: Infobae