El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central aporta una referencia para que inquilinos y propietarios puedan anticipar los próximos aumentos de los contratos que se actualizan según la inflación.
El informe reúne los pronósticos de 45 participantes, entre consultoras, centros de investigación y entidades financieras. Las estimaciones no pertenecen al BCRA, sino que representan la mediana de las respuestas recopiladas entre el 29 y el 31 de julio.
En el documento publicado este jueves, los analistas proyectaron una inflación del 2% para julio, seguida por incrementos del 1,8% en agosto y septiembre, 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% en diciembre. Para enero de 2027 esperan otro avance del 1,7%.
Si esos pronósticos se cumplen, los precios acumularían una suba aproximada del 5,4% entre agosto y octubre. Para el período comprendido entre agosto y diciembre, el incremento sería del 9%, mientras que al extender el cálculo hasta enero llegaría al 10,9%.
Estos porcentajes permiten aproximar el impacto sobre los alquileres que establecen actualizaciones periódicas mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Como ejercicio orientativo, un alquiler de $500.000 podría pasar a unos $526.970 después de acumular la inflación prevista para agosto, septiembre y octubre.
Si la actualización comprendiera los seis meses proyectados entre agosto y enero, el valor ascendería a aproximadamente $554.300.
Para los próximos 12 meses, el REM estimó una inflación acumulada del 21,8%. Si un contrato de $500.000 recibiera un ajuste anual equivalente a esa variación, el nuevo importe sería cercano a los $609.000.
La información también puede servir para organizar el presupuesto familiar antes de cada actualización. Ante un posible aumento trimestral del 5,4%, por ejemplo, un inquilino que actualmente paga $500.000 debería prever un desembolso adicional de casi $27.000 mensuales.
Los cálculos son estimativos. Los aumentos de los contratos se realizan con los datos de inflación efectivamente publicados por el INDEC o con otras variables como el Índice de Contratos de Locación (ICL) y pueden contemplar diferentes frecuencias, meses de referencia y períodos de actualización.
El REM funciona, en ese sentido, como una herramienta de planificación y no como el índice definitivo que determina el nuevo alquiler. Su principal utilidad es ofrecer una referencia anticipada sobre el posible aumento del costo habitacional durante los próximos meses.
