El porque de las tasas municipales

Cristina Rubio, docente de nuestra ciudad, analizó el tema del porque de las tas municipales.

«CUANDO HABLAMOS DE TASAS MUNICIPALES, CONVIENE CONOCER PRIMERO, LA REALIDAD.

En estos días, producto de una intención electoral de ganar la provincia de Buenos Aires en las próximas elecciones, se habla mucho de eliminar o reducir tasas municipales.
CUIDADO A QUIENES QUIERAN POSTULARSE SIN CONOCER ESTA REALIDAD!

Suena bien, claro. A nadie le gusta pagar impuestos. Pero antes de opinar, vale la pena preguntarnos algo muy simple:

¿CÓMO FUNCIONA REALMENTE UN MUNICIPIO?**
El Municipio es el Estado más cercano a los vecinos. Es el que está todos los días resolviendo problemas concretos de la vida cotidiana.
Con los recursos que recauda y con lo que recibe de la Provincia de Buenos Aires, debe sostener una enorme cantidad de servicios que muchas veces damos por naturales, pero que requieren «personal, maquinaria, combustible, insumos y equipamiento permanente».
Por ejemplo:
• Recolección de residuos y limpieza de la ciudad
• Alumbrado público y colocación de nuevas luminarias en barrios
• Reparación y mantenimiento de calles
• Pavimentación y bacheo
• Mantenimiento de plazas y espacios públicos
• Reparación y sincronización de semáforos
• Señalización vial
Pero además hoy los municipios cumplen muchas otras funciones esenciales:
• Centros de salud y atención primaria
• Compra de equipamiento médico y ambulancias
• Programas sociales y asistencia en emergencias
• Sistemas de monitoreo y cámaras de seguridad
• Patrullas urbanas y prevención del delito
• Defensa civil y asistencia ante incendios o catástrofes
A esto se suman obras y proyectos indispensables para el desarrollo de la ciudad:
• Extensión de redes de agua, cloacas y gas
• Obras de pavimento
• Infraestructura urbana
• Compra de tierras para resolver problemas ambientales, como la relocalización de basurales o la creación de nuevos rellenos sanitarios alejados de la zona urbana.
Además, muchos municipios sostienen espacios comunitarios fundamentales para la vida social de la ciudad:
• Guarderías municipales que permiten a muchas familias trabajar mientras sus hijos están cuidados.
• Hogares de Ancianos municipales que contienen a nuestros mayores.
• Polideportivos municipales donde cientos de chicos y jóvenes practican deporte.
• Talleres culturales y artísticos abiertos a toda la comunidad.
• Museos municipales, como los de Ciencias Naturales o Historia, que preservan nuestra identidad.
• Archivos históricos que resguardan la memoria de la ciudad.

Todo esto «no ocurre solo». Requiere trabajadores municipales, maquinaria, combustible, repuestos, profesionales, técnicos y planificación.

En muchos municipios, además, «más del 70 % del presupuesto se destina al pago de salarios», porque los servicios públicos dependen principalmente del trabajo de muchísimas personas.

Por eso, cuando se plantean propuestas de eliminar tasas sin explicar cómo se financiarían estos servicios, es lógico que surjan dudas.

Es bueno discutir cómo mejorar el sistema, cómo hacerlo más eficiente y más transparente. Pero también es importante decir la verdad: «sin recursos, ningún municipio puede sostener los servicios que todos utilizamos todos los días.»»

Los vecinos merecemos debates serios, con información completa, sin simplificaciones ni consignas de campaña.

Porque detrás de cada luminaria que se enciende, cada calle que se arregla, cada ambulancia que llega o cada cámara de seguridad que funciona, hay una decisión, un trabajador y recursos públicos que lo hacen posible.

Informarnos y comprender cómo funciona nuestro municipio es la mejor manera de construir una comunidad más justa y responsable.