La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió el uso, comercialización y distribución en todo el país de productos promocionados para tratar distintas afecciones, luego de comprobar que no contaban con registro sanitario ni información verificable sobre su fabricación.
La investigación comenzó a partir de dos denuncias recibidas por el Departamento de Control de Mercado. Una de ellas advertía sobre la comercialización de dos artículos en un negocio de Virrey del Pino, partido de La Matanza, mientras que otra señalaba la venta callejera de un ungüento en la estación ferroviaria de Quilmes.
Según determinó el organismo, no fue posible identificar establecimientos habilitados responsables de la elaboración. Esa “falta de trazabilidad” impide conocer con precisión la composición de los productos, las condiciones en las que fueron fabricados y los controles realizados antes de llegar a los consumidores.
Entre los suplementos alcanzados figura el denominado “Super calcio cubano”, presentado en su etiqueta como una “vitamina para calcificar los huesos”. El envase mencionaba entre sus componentes vitamina E, calcio, magnesio, zinc, fósforo, hierro, guanábana, levadura de cerveza y cartílago de tiburón.
Además, se le atribuían supuestos beneficios frente a artritis, artrosis, lumbago, osteoporosis, reumatismo, dolores musculares, agotamiento físico, caída del cabello e incluso Parkinson. También indicaba que podía ser consumido tanto por adultos como por niños, pese a no disponer de autorización oficial.
Otro de los artículos identificados fue el “Suplemento nutritivo 0.44”, cuya presentación señalaba la presencia de calcio y vitaminas B12 y E. Según su rótulo, podía emplearse para problemas como gota, reumatismo, fracturas, parálisis facial, calambres, mareos, dolores óseos, hinchazón y deterioro visual.
La Anmat dispuso retirar estos productos de cualquier canal de venta debido a que se desconoce su verdadera composición y no existen garantías sobre las condiciones sanitarias de elaboración. La prohibición busca evitar posibles riesgos derivados del consumo o utilización de artículos que no atravesaron los controles establecidos por la autoridad sanitaria.
Fuente: DIB
