Los colegios privados de la provincia piden subir las cuotas

Tras la aceptación de los gremios docentes de la oferta de aumento salarial realizada por el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, los colegios salen a pedir el aval de un nuevo incremento de las cuotas mensuales para equiparar los costos de los establecimientos educativos que atraviesan numerosos establecimientos educativos.

Cabe indicar que no todos los colegios subsidiados reciben el 100 por ciento de ayuda estatal. Hay una buena parte de los más de 4.000 colegios subsidiados que recibe entre el 40 y el 80 por ciento, el resto debe pagarlo el establecimiento educativo.

Según explicó Martín Zurita, secretario ejecutivo de la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la República Argentina (AIEPA) el Gobierno bonaerense ofreció un incremento salarial del 9% en tres tramos, que se sumaría a aumentos previos otorgados a fines del año pasado.

Desde el sector educativo privado aseguran que no cuestionan las mejoras salariales, pero advierten que necesitan que se autorice una actualización equivalente en los aranceles para poder afrontar los pagos.

“Las escuelas tienen que pagar los aumentos salariales, pero si no se autorizan ajustes en las cuotas se genera un problema financiero muy grande”, explicó.

En la provincia de Buenos Aires, alrededor del 70% de los colegios privados reciben aporte estatal, lo que implica que los incrementos de cuotas deben ser autorizados por el gobierno provincial.

En ese contexto, Zurita se refirió a los cierres de instituciones educativas privadas registrados en los últimos años, algunos de ellos en el conurbano y también en La Plata.

Según indicó, se trata de un fenómeno que comenzó a notarse con mayor fuerza después de la pandemia y que responde a una combinación de factores.

Entre ellos mencionó la caída de la natalidad, la disminución de la matrícula —con unos 300 mil alumnos menos en los últimos cuatro años—, el atraso en los aranceles, el aumento de tarifas de servicios públicos y las dificultades económicas de muchas familias.

“Hay escuelas que no cerraron, pero están muy endeudadas o tomando créditos para poder pagar sueldos y cargas sociales”, explicó.

Fuente: El Día