Cristina Rubio, docente ,Concejal mandato cumplido, aporta un interesante y pormenorizado comentario sobre el tema de zona fría en las facturas de gas.
SUBSIDIO ZONA FRÍA LEY 27.637
El mecanismo funciona así: Existe un fondo específico creado por ley, el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas..
“Ese fondo se financia principalmente con un recargo incluido en las facturas de gas que pagan los usuarios de todo el país.”
Es decir: una parte de cada factura alimenta el fondo que luego permite aplicar descuentos a las zonas beneficiadas.
No es un subsidio financiado por el Tesoro Nacional, sino “un sistema solidario y redistributivo entre usuarios del servicio de gas”.
ESTO ES LO
QUE DEBEMOS SABER PARA QUE NO NOS MIENTAN.
O sea, los argentinos colaboramos entre nosotros para que quienes viven en regiones con inviernos más duros puedan afrontar algo tan básico como poder tener calefacción. Porque en las zonas frías el gas no representa un lujo, representa una necesidad esencial para vivir dignamente.
También es válido aclarar algo para que el planteo sea equilibrado: El Estado, sí interviene, regulando el sistema, pero específicamente el esquema de Zona Fría se sostiene con aportes incluidos en las propias tarifas.
¿QUÉ PASA AHORA?
Acá la situación se volvió mucho más compleja porque desde hace algunos años: los subsidios “energéticos generales”: la segmentación tarifaria, CAMMESA, ENARSA, importaciones de gas, compensaciones y fondos fiduciarios se empezaron a superponer financieramente.
Entonces hoy es más difícil ver con claridad: qué parte exacta paga el usuario, cual absorbe el Estado, cual se compensa vía tarifas atrasadas y cual termina indirectamente financiándose con déficit fiscal.
Porque jurídicamente el mecanismo seguía siendo autofinanciado por cargos tarifarios. Pero eso no significa que todo el sistema energético estuviera completamente aislado del Estado, porque: cuando el gas estaba artificialmente barato, o cuando se importaba GNL a precios altísimos, ahí sí aparecían subsidios estatales enormes en otras partidas energéticas.
O sea: Zona Fría y “subsidios energéticos generales” son cosas relacionadas, pero no idénticas.
Cuando el Estado deja de transparentar claramente: fondos, partidas, mecanismos compensatorios, transferencias cruzadas o estructuras tarifarias, la sociedad pierde capacidad de comprender:
ENTONCES HOY LA DISCUSIÓN REAL ES ESTA. El Gobierno actual sostiene: que el sistema energético completo genera mucho gasto fiscal y que debe reducir subsidios.
Pero quienes defienden Zona Fría responden: Una cosa es discutir “subsidios generales a la energía” y otra distinta eliminar una “compensación climática financiada históricamente por los propios usuarios”.
Y sinceramente, ahí hay un argumento técnico muy fuerte. Porque una familia de Punta Alta, Bahía Blanca, o Patagonia, no consume más gas por derroche. Consume más porque el clima la obliga.
Por eso es muy importante que nuestros legisladores, antes de acompañar cualquier modificación, expliquen claramente:
Quién financia realmente el sistema,
Cómo se distribuye.
Qué parte sale del tesoro.
Qué parte aportan los usuarios.
Qué criterios se usan.
Cuánto impacta fiscalmente,
Y cuáles serán las consecuencias concretas para miles de familias.
Antes de eliminar beneficios, los ciudadanos merecemos información clara, transparente y decisiones justas.
ESTAMOS HARTOS DE QUE LOS GOBIERNOS NOS NINGUNEEN!!!
