Restaurada durante décadas, la histórica máquina unió Bragado, Mechita y Alberti con viajes gratuitos y una postal viva del pasado ferroviario
El silbido fue lo primero. Largo, profundo, casi solemne. Después, la nube blanca elevándose sobre los techos bajos y las miradas quietas. Este fin de semana, una locomotora de 1927 volvió a rodar por vías bonaerenses y convirtió un recorrido breve en una escena cargada de historia, emoción y pertenencia.
Para nada fue un viaje más. Fue un regreso.
La máquina, restaurada durante años por el Ferroclub, recorrió el tramo entre Bragado, Mechita y Alberti en el marco de la Fiesta del Ferroviario. Hubo viajes gratuitos, familias enteras en los andenes, celulares en alto y una sensación compartida: “estar viendo algo que ya no existe, pero que sigue vivo”.
El tren que vuelve
La locomotora avanzó con su cadencia pesada, marcando el ritmo de otro tiempo. Nada de réplica ni puesta en escena, sino que fue vapor real, hierro antiguo y mecánica viva.
Cada estación se transformó en punto de encuentro. Vecinos que esperaban desde temprano, chicos que veían por primera vez un tren de estas características, adultos que reconocían en ese sonido un eco de la infancia.
El recorrido, breve en kilómetros, fue enorme en significado. Porque en pueblos como Mechita, el tren es origen, pero además identidad, y también memoria colectiva.
Fuente: Infocielo
