El buque, dependiente de la División Patrullado Austral, ingresó al dique número 1 del Arsenal Naval Puerto Belgrano (ARPB) a principios de año. Allí fue sometido a reparaciones orientadas a recuperar y elevar los niveles de operatividad y seguridad de la Unidad, que abarcaron desde obras de casco y máquinas hasta la puesta en valor de sus sistemas operativos y de armamento.
En una primera instancia, se abordaron tareas estructurales y de estanqueidad. Se efectuó el carenado completo del casco y, durante el período en seco, se llevó a cabo el mantenimiento de las válvulas de casco, la limpieza de tanques y sentinas, el recambio de hélices y el acondicionamiento general de las cubiertas exteriores.
En la sección de máquinas, el Departamento Taller de Motores efectuó el mantenimiento correctivo de dos de los motores principales y de un generador, lo que permitió optimizar el suministro eléctrico necesario para la operatividad del buque y asegurar la plena disponibilidad de su planta propulsora. Complementariamente, con la intervención del Departamento Taller de Máquinas, se realizaron tareas de revisión y puesta en valor de los distintos sistemas auxiliares.
Por su parte, el personal de a bordo efectuó los trabajos dirigidos a mejorar la habitabilidad de la dotación, que incluyeron la renovación integral de pisos, la modernización del sistema sanitario y la readecuación de los circuitos de iluminación interior.
Tendiente a mejorar la seguridad en la navegación y las comunicaciones, el Puente de Comando fue equipado con un nuevo AIS (Sistema de Identificación Automática), un equipo de radio VHF y un circuito cerrado de cámaras para monitoreo operativo. En forma paralela, se efectuó la puesta a punto del radar de navegación.
En el mismo sentido, y también de manera conjunta entre el personal de la unidad y el Taller de Armas, se llevaron a cabo el recorrido y el mantenimiento necesarios para alcanzar la operatividad de la totalidad de sus sistemas de armas.
Cabe destacar que los trabajos realizados por el personal de la dotación y técnicos pertenecientes al ARPB, demandaron varios meses concretando tareas que permitieron la recuperación de capacidades de la lancha rápida ARA “Intrépida”, que esta semana volverá al sur para cumplir con sus responsabilidades en el reaprovisionamiento de los Puestos de Vigilancia y Control de Tránsito Marítimo, en operaciones SAR (Búsqueda y Rescate) en el canal Beagle, como plataforma para el adiestramiento del personal de Infantería de Marina y en maniobras combinadas con la Armada de Chile.
La disponibilidad de la unidad se inscribe en el esfuerzo de recuperación de capacidades, orientado a sostener una presencia naval efectiva en un área de alto valor estratégico, tanto geopolítico como operativo para la Fuerza. El retorno de la “Intrépida” a su plena operatividad, refleja el profesionalismo, la perseverancia y el compromiso del personal de la Armada Argentina.
Gaceta Marinera
