El Fondo Monetario Internacional (FMI) propuso una reforma tributaria para Argentina con el objetivo de mejorar la recaudación en torno al 3,3% del PBI. La iniciativa surge del staff report del organismo, donde se analizan los problemas del sistema impositivo local y se plantean mecanismos para hacerlo «más eficiente y equitativo». Entre los principales puntos aparece la ampliación de la base de contribuyentes alcanzados por el Impuesto a las Ganancias, el aumento de la carga sobre monotributistas y cambios en el IVA.
En relación con el Monotributo, el FMI sostiene que, si bien el régimen simplifica el cumplimiento tributario, fomenta la formalización y amplía el acceso a salud y pensiones, también genera una carga efectiva mucho menor frente al régimen general. Según el organismo, esa diferencia produce «fragmentación empresarial» y desalienta el crecimiento de las empresas, ya que los saltos entre categorías generan discontinuidades importantes en la obligación tributaria.
El informe plantea que cualquier modificación debería reducir el impacto de esos umbrales y acercar las alícuotas y los aportes a la seguridad social al régimen general. En palabras del propio Fondo: «Cualquier reforma debería reducir el impacto de estos umbrales, armonizar las tasas impositivas efectivas y las cotizaciones a la seguridad social con el sistema general y aprovechar las herramientas digitales para simplificar el cumplimiento tributario».
El planteo implicaría que los monotributistas paguen más, en un esquema de transición que achique la brecha con autónomos y otros contribuyentes. El régimen, creado hace 27 años, pasó de 300.000 inscriptos en 1998 a más de 2,2 millones, y alcanza a 4,7 millones si se suman empleados, jubilados y directores que además realizan actividades bajo esa modalidad.
Otro eje es Ganancias. El FMI pide volver a una cobertura similar a 2019, cuando pagaba al menos el 20% de los trabajadores formales. Hoy habría más de un millón de asalariados alcanzados, pero llevar esa proporción al 20% implicaría que 2,3 millones paguen el impuesto, con un impacto fiscal estimado en 0,4% del PBI.
Por último, el organismo propone unificar alícuotas de IVA, eliminar exenciones y compensar a los hogares vulnerables con transferencias directas. Eso podría encarecer productos de la canasta básica que hoy pagan 10,5% o están exentos.
Fuente: Clarín
