La decisión se conoció este martes, una semana después de que la Cancillería argentina solicitara medidas provisionales para suspender las actividades del proyecto Sea Lion, impulsado por empresas extranjeras en la Cuenca Malvinas Norte.
Según informó TN, el organismo internacional estableció esas dos jornadas para analizar el planteo del Gobierno de Javier Milei, que busca impedir el avance de las tareas de explotación de hidrocarburos en una zona marítima cuya soberanía se encuentra en disputa.
La presentación argentina se formalizó el 13 de octubre, luego de que venciera el ultimátum de dos semanas que el Ejecutivo había establecido para que el Reino Unido impidiera el desarrollo de las actividades petroleras.
El reclamo está dirigido contra el proyecto Sea Lion, impulsado por las compañías Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, que prevé la explotación de importantes reservas de petróleo en aguas del Atlántico Sur.
La Argentina sostiene que las autorizaciones otorgadas unilateralmente por las autoridades británicas vulneran sus derechos soberanos sobre los recursos naturales de la plataforma continental y pueden agravar la controversia territorial reconocida por las Naciones Unidas.
El procedimiento fue iniciado en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), un tratado internacional ratificado tanto por la Argentina como por el Reino Unido.
El Gobierno argentino solicitó al tribunal que disponga medidas urgentes para impedir que continúen las actividades del proyecto mientras avanza el arbitraje internacional que deberá abordar el fondo de la controversia.
Entre los pedidos presentados por la Cancillería figura que el Reino Unido impida el inicio o la continuidad de la explotación de hidrocarburos, se abstenga de utilizar información obtenida durante la exploración en perjuicio de los derechos argentinos y evite otorgar nuevas autorizaciones que puedan profundizar el conflicto.
También se plantearon objeciones ambientales, vinculadas con la protección del ecosistema marino y las consecuencias que podría tener la explotación de recursos petroleros en la región.
El proceso judicial internacional contempla dos instancias. Por un lado, el Tribunal del Mar deberá evaluar si corresponde adoptar medidas provisionales para preservar los derechos de las partes. Por otro, un tribunal arbitral que todavía debe constituirse tendrá a su cargo la resolución de las cuestiones de fondo.
La Argentina había iniciado formalmente ese procedimiento de arbitraje el 28 de septiembre, como parte de una estrategia diplomática y jurídica destinada a cuestionar el avance de Sea Lion.
La convocatoria a las audiencias de noviembre representa un nuevo paso en el proceso, aunque no significa que el Tribunal haya aceptado los argumentos argentinos ni ordenado suspender las actividades petroleras.
De esta manera, la controversia por la explotación de hidrocarburos en torno a las Islas Malvinas sumará un capítulo judicial internacional, mientras continúa pendiente la disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido.
Fuente: TN
