La decisión fue adoptada por AMET, FEB, Suteba y Udocba, que plantearon su rechazo a la “situación crítica que atraviesa la educación” y reclamaron una urgente convocatoria a paritarias. El eje principal del conflicto pasa por la recomposición de los ingresos, aunque también se suman otros planteos vinculados a las condiciones laborales y al funcionamiento del sistema educativo.
En un comunicado, los sindicatos exigieron un aumento que permita recuperar poder adquisitivo, cuestionaron la sobrecarga laboral, advirtieron por el desfinanciamiento de la educación técnica y rechazaron la reforma previsional. Además, pidieron que se garanticen las prestaciones de IOMA, uno de los puntos que viene generando reclamos dentro del sector.
El paro llega mientras los trabajadores estatales y docentes bonaerenses comienzan a cobrar los haberes de junio, que esta vez incluirán el medio aguinaldo. Sin embargo, las negociaciones salariales permanecen frenadas y esa situación profundizó el malestar entre los gremios.
Según informó Agencia DIB, los docentes recibieron en lo que va del año un incremento acumulado del 9,3% en cuotas, al que se agregó una bonificación remunerativa no bonificable de entre $20.000 y $30.000. Para los sindicatos, ese esquema quedó lejos de compensar la pérdida del poder adquisitivo.
Se trata del segundo paro docente provincial que enfrenta la gestión de Axel Kicillof durante el año. Tal como recuerda DIB, el primero fue el 2 de marzo, en el inicio del ciclo lectivo, con un reclamo que apuntó principalmente contra el Gobierno nacional, aunque también tuvo impacto directo en las escuelas bonaerenses.
