Tras la autorización del Ministerio de Salud para la venta de vapeadores, cigarrillos electrónicos y bolsitas de nicotina, varias organizaciones de salud pública emitieron un comunicado rechazando la apertura del mercado argentino a estos productos. Solicitan suspender la Resolución 549/2026 y la Disposición ANMAT 2543/2026, que derogaron prohibiciones previas sobre comercialización, importación y publicidad.
El comunicado, firmado por entidades como la Unión Antitabáquica Argentina (UATA), la Asociación Argentina de Tabacología (AsAT), la Sociedad Argentina de Medicina (SAM), la Federación Argentina de Cardiología (FAC) y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), advierte sobre “un grave retroceso para la salud pública argentina”. Señalan que, en lugar de fortalecer políticas de prevención y cesación, las medidas “abren la puerta a la expansión de un mercado de productos adictivos, promovidos globalmente mediante estrategias comerciales que apelan a la innovación tecnológica, el diseño atractivo, la percepción de menor daño y la captación de nuevos consumidores”.
Los especialistas destacan los efectos nocivos de la nicotina: “producen dependencia, afectan el desarrollo cerebral adolescente, aumentan riesgos cardiovasculares, generan toxicidad fetal durante el embarazo, exponen a sustancias dañinas, provocan intoxicaciones accidentales y, en sus formas inhaladas, afectan las vías respiratorias y el pulmón”. Agregan que “la incertidumbre sobre sus efectos de largo plazo no justifica su liberalización comercial. La introducción masiva de cigarrillos electrónicos, productos de tabaco calentado y bolsas de nicotina puede aumentar la dependencia, favorecer el consumo dual y crear nuevas generaciones de consumidores”.
La Resolución 549/2026 deroga la normativa previa que prohibía estos productos y establece requisitos como advertencias sanitarias, prohibición de elementos de diseño atractivos para menores y limitación de sabores a tabaco o mentol. Según el Ministerio de Salud, la medida busca regular un mercado en crecimiento, especialmente entre adolescentes, y desalentar el comercio ilegal. Datos de la Sedronar citados en la resolución indican que la prevalencia de consumo de vapeadores y cigarrillos electrónicos entre adolescentes alcanzó el 35,5% durante el último año.
Por su parte, la ANMAT derogó la Disposición 3226/2011, que prohibía la importación y comercialización de sistemas electrónicos de administración de nicotina en Argentina.
Fuente: Chequeado
