Fue a raíz de una investigación por pornografía infantil en la que esta involucrado un cabo de Armada.
En el procedimiento se secuestraron celulares y computadoras.
Actuaron, por orden del Juzgado especialista en estos temas, Policía de Establecimientos Navales y miembros de la Policía de Cibercrimen de la Provincia de Buenos Aires.
