El hecho se originó a partir de la denuncia de un directivo escolar, dando cuenta de la detección de una publicación en Instagram en la que se hacía referencia a la posible utilización de un arma de fuego dentro de una institución escolar, lo que generó preocupación en la comunidad educativa.
A partir de allí, se iniciaron tareas de ciberpatrullaje y análisis de fuentes abiertas (OSINT), mediante las cuales se logró establecer la identidad del usuario detrás del perfil desde donde se había realizado la publicación.
Con los elementos reunidos, se dio intervención a la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2, quien solicitó la correspondiente orden judicial. La misma fue otorgada por el Juzgado de Garantías del Joven N° 2, llevándose a cabo un allanamiento en un domicilio de esta ciudad.
Durante el procedimiento, se procedió al secuestro de un teléfono celular, perteneciente a un menor de 14 años. En el lugar, y mediante un examen preliminar del dispositivo, se pudo constatar que las publicaciones investigadas habrían sido realizadas desde dicho equipo y desde el perfil identificado.
Este tipo de intervenciones se enmarcan en una problemática que viene registrando casos similares a nivel nacional, lo que refuerza la importancia de la prevención y la rápida actuación de las autoridades.
