Con el aval de su presidente, el puntaltense Daniel Acuña, la Confederación General Almacenera de la República Argentina (CGA) y la red de federaciones y cámaras de comercio de proximidad de la provincia elevaron un duro documento con petirtorio al Senado provincial yreclaman urgente audiencia.
«Ref: Profunda preocupación ante la iniciativa de derogación de la Ley Nº 12.573 de Grandes Superficies Comerciales – Solicitud de Audiencia Urgente.
De nuestra mayor consideración:
Nos dirigimos a usted en representación de la Confederación General Almacenera de la República Argentina (CGA) y de la red de federaciones y cámaras de comercio de proximidad de la provincia, con el propósito de manifestar nuestra más profunda preocupación ante las iniciativas legislativas que pretenden derogar o modificar la Ley Provincial Nº 12.573, que regula la instalación de grandes superficies comerciales en el territorio bonaerense.
El comercio de proximidad —representado por almacenes, autoservicios, fiambrerías y pequeños comercios de barrio— constituye el eslabón más vital, federal y equitativo de la cadena de consumo masivo.
Avanzar hacia una desregulación absoluta del suelo comercial no significaría promover la libre competencia, sino convalidar un escenario de competencia desleal y asimetría extrema que pondría en inmediato riesgo de cierre a miles de establecimientos familiares, con la consecuente pérdida de empleo local e informalización de la economía.
Sustentamos nuestra posición en los siguientes ejes estructurales que hacen a la realidad socioeconómica de nuestra provincia:
Destrucción del Empleo Local y Genuino: El comercio de cercanía es el principal multiplicador de empleo por metro cuadrado y por volumen de venta. Detrás de cada mostrador hay autoempleo, empleo familiar y sostenimiento de economías de arraigo. Las ganancias de nuestros comercios se reinvierten en el mismo barrio, en las mismas localidades, dynamicando la recaudación municipal y el consumo interno regional, a diferencia de las grandes cadenas cuyas utilidades se centralizan o se giran al exterior.
Rol de Contención Social: El almacenero no es solo un agente económico; es un actor social clave en el entramado de cada barrio. A través de herramientas de confianza vecinal como el tradicional «fiado», el comercio de barrio sostiene el acceso a la alimentación básica de los sectores más vulnerables en momentos de complejidad económica, una función de asistencia invisible que las grandes superficies jamás asumen.
D
efensa de las PYMEs y el Abasto Local: La Ley 12.573 actúa como un contrapeso necesario. Sin este marco regulatorio, la concentración oligopólica de las grandes cadenas asfixia a los productores locales, cooperativas y PYMEs regionales, a quienes se les imponen condiciones de pago y logística imposibles de sostener, destruyendo la producción bonaerense.
Seguridad y Vida Urbana: Un barrio con comercios de cercanía activos es un barrio iluminado, transitado y seguro. La desertificación comercial que produce el desembarco desregulado de grandes superficies condena a los centros comerciales tradicionales al abandono y a la pérdida de identidad de nuestras localidades.
La normativa vigente no prohíbe el desarrollo, sino que ordena de manera armónica la convivencia territorial de los distintos formatos comerciales para evitar la canibalización del mercado y defender, en última instancia, la libertad de elección del consumidor a largo plazo, evitando monopolios de precios.
Por todo lo expuesto, y convencidos de que toda legislación debe legislar para proteger el tejido social y productivo que da vida a la provincia, le solicitamos formalmente una audiencia de carácter urgente. Nuestro objetivo es acercarle los informes técnicos de nuestro sector y entablar un diálogo constructivo que le permita conocer en profundidad la realidad de los hombres y mujeres que día a día sostienen la economía de proximidad en cada rincón del suelo bonaerense.
Sin otro particular, y a la espera de una pronta y favorable respuesta, lo saludamos con nuestra consideración más distinguida.»
