El esquema fija que los empleadores abonarán solo un 5% de contribuciones patronales por cada nuevo trabajador incorporado bajo este régimen. Está destinado a personas que no hayan tenido empleo registrado en el sector privado al 10 de diciembre de 2025, que hayan estado desempleadas en los seis meses previos o que provengan del monotributo o del sector público.
Podrán adherirse al régimen quienes se hayan inscripto como empleadores a partir del 10 de diciembre de 2025, con un tope de hasta el 80% de su nómina alcanzada por el beneficio. Las incorporaciones podrán realizarse entre el 1 de mayo de 2026 y el 30 de junio de 2027.
La reglamentación también detalla que las alícuotas reducidas se distribuirán entre distintos subsistemas de la seguridad social. El 2% se destinará al sistema previsional, al Fondo Nacional de Empleo y a asignaciones familiares, mientras que el 3% restante irá al PAMI.
Tal como publica TN, el régimen se enmarca en la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo y se implementa luego de un fallo que habilitó la intervención del fuero contencioso administrativo en la causa iniciada por la CGT contra esa normativa.
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es incentivar la contratación formal y ampliar la base de trabajadores registrados, en un contexto en el que se busca reducir la informalidad laboral y simplificar el esquema de aportes.
Fuente: TN
