La obra incluyó el recambio completo de cielorrasos deteriorados, una nueva instalación eléctrica tanto en el interior como en el exterior de los talleres, además de distintas tareas destinadas a mejorar las condiciones edilicias y de seguridad del establecimiento.
Los trabajos permitieron intervenir sectores que presentaban un importante desgaste producto del paso del tiempo y el uso diario, brindando ahora espacios más seguros, funcionales y adecuados para el desarrollo de las actividades educativas.
Desde el Municipio destacaron la importancia de seguir invirtiendo en infraestructura escolar, entendiendo que mejorar las escuelas también significa acompañar a estudiantes, docentes y a toda la comunidad educativa.
