Alimentos que se pueden comer pasados de fecha y con cuáles hay que tener cuidado

Un ingeniero en alimentos analiza riesgos y mitos culinarios: por qué la milanesa con fideos es un gran plato, el peligro de desayunar un alfajor y el secreto de la cúrcuma.

El ingeniero en alimentos Tomás Gill desglosó los mitos y verdades que habitan en nuestra cocina, desde la clásica milanesa con fideos hasta el misterio de por qué lloramos al picar cebolla. En una charla que recorrió la química culinaria y la seguridad alimentaria, el experto ofreció consejos prácticos para el día a día.

El equilibrio en el plato y el “temblor” del desayuno

La charla comenzó con un debate nacional, ¿milanesas con fideos? Para Gill, no hay por qué culpar al placer. “Si bien no soy nutricionista, siempre es bueno consumir distintos tipos de alimentos siempre en su justo equilibrio”, explicó. Detalló que, mientras los fideos aportan carbohidratos, la milanesa suma proteínas, aunque advirtió sobre la técnica de cocción para evitar que el alimento se convierta en una “esponja de aceite”. “Hay que tener ciertos recaudos en el momento de la fritura como por ejemplo la temperatura del aceite que hace una buena cantidad de aceite para que no nos quede así”, recomendó.

Sobre el inicio del día, Gill cuestionó el hábito de desayunar solo un café con un alfajor. “Pensemos que es lo primero que consumimos y nos va a dar energía para el resto del día”, señaló. El ingeniero hizo hincapié en que un desayuno excesivamente pesado puede ser contraproducente, “al digerirlo vamos a tardar más tiempo y eso nos termina cansando nuestra energía en vez de encarar el día para las distintas actividades nuestro sistema digestivo lo va a estar utilizando para digerir los alimentos”.
El “changüí” de las fechas de vencimiento

Uno de los temas que más preocupa a los consumidores es la fecha de vencimiento. Gill fue claro al distinguir entre seguridad y calidad organoléptica. Sobre los yogures cerrados y bien refrigerados, admitió que pueden tener un margen extra de una semana, “¿qué cambio vas a notar? A lo mejor se vuelve un poco más ácido desprende un poco de suero pero no hay problema”.

En cuanto a los productos secos como legumbres o harinas, la fecha responde a otros factores. “Esa fecha más que todo está relacionado con que pasado ese día puede ser que aparezca algún gorgojo que se empiece a oxidar alguna materia de grasa pero no compromete el punto de la seguridad”, afirmó. Sin embargo, pidió ser “más riguroso” con los cortes cárnicos, debido a su alto contenido de agua.
Frutas, moscas y el llanto de la cebolla

La maduración de las frutas también tuvo su espacio. El experto explicó que la banana y la palta siguen madurando tras ser cosechadas, a diferencia de los cítricos. Para evitar las molestas “mosquitas de la fruta”, Gill recomendó no dejar focos de atracción, “la mosquita de la fruta es atraída justamente por frutos que están en descomposición, también los atrae por ejemplo los trapos de la cocina cuando estén húmedos o restos de comida que queden en la bacha”.

Finalmente, abordó el dilema químico de la cebolla. Al cortarla, se rompen células que liberan compuestos volátiles que irritan los ojos. “El cerebro detecta que se está irritando el ojo entonces libera lágrimas como un mecanismo de defensa”, explicó Gill. Para combatirlo, validó el truco de la servilleta mojada, “esos compuestos volátiles, en vez de irse en su totalidad a la humedad del ojo quedan capturados por esa servilleta mojada”. Además, dio un consejo técnico fundamental, “que el cuchillo sea bien filoso y no dentado porque cuando el cuchillo es dentado se genera mucho daño en la célula y eso desparrama más todo el ácido”.

La entrevista cerró con un “super tip” sobre la cúrcuma y su poder antiinflamatorio, revelando que para que la curcumina se absorba correctamente, debe consumirse junto con pimienta. “De esta forma se potencia la absorción y su efecto”, concluyó el ingeniero, dejando a la audiencia con herramientas científicas para mejorar su relación con la comida.

Fuente :Infocielo