La postura llega en un momento crítico: la morosidad de los hogares trepó al 11,2% en febrero y alcanzó el valor más alto desde que el BCRA inició la serie, en 2010, superando incluso los niveles registrados durante la pandemia. Según datos elaborados sobre la base del propio Central, la cartera irregular de crédito acumuló 15 meses consecutivos de aumentos y saltó 8,3 puntos porcentuales en términos interanuales.
Bausili argumentó que los bancos argentinos tienen márgenes de capital suficientes para absorber esas pérdidas en sus balances sin comprometer la estabilidad del sistema financiero, por lo que no habría riesgo sistémico que justifique una intervención estatal.
Sin cepo ni rescate
Junto a Bausili, el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, también participó del encuentro -el primero abierto a la prensa en seis meses- y fue cauteloso respecto a la eliminación de las restricciones cambiarias que aún rigen para las empresas. «La expectativa de abrir y dar más libertad financiera se va dando en la medida que es consistente con los demás objetivos que tiene el programa económico en su conjunto», señaló, poniendo la baja de la inflación como prioridad central.
Para las empresas que aguardaban una hoja de ruta concreta hacia la eliminación de las reglas «cruzadas» que les impiden operar simultáneamente en el mercado cambiario y de bonos, la respuesta fue que el BCRA priorizará el flujo comercial y podrá dilatar ese proceso. Bausili destacó que en lo que va del año las empresas ya distribuyeron dividendos por unos US$ 1.600 millones, cifra que el organismo califica de «extraordinaria» para un contexto de salida de crisis.
El trasfondo: fragilidad creciente en los hogares
El escenario de mora récord se enmarca en un deterioro más amplio de las condiciones económicas familiares. El Índice de Vulnerabilidad Familiar del Congreso (IVFC) llegó a 5,1 puntos en febrero, dentro del estadio de «Fragilidad Familiar», y encadenó su décima suba mensual consecutiva desde abril de 2025. El informe atribuyó el avance al deterioro del poder adquisitivo, la caída del empleo formal y la contracción de las unidades productivas.
«Detrás de este dato hay hogares que hacen cuentas todos los días, que recortan gastos y que viven con más incertidumbre sobre cómo llegar a fin de mes», señaló Nicolás Trotta, diputado nacional de Unión por la Patria e impulsor del índice.
Con ese panorama como telón de fondo, la postura del Banco Central cierra la puerta a cualquier alivio oficial para los sectores más endeudados.
Fuente: Crónica
