José Dorronsoro, propietario del campo, dijo a MEGA que las hectáreas quemadas eran de pasturas para su ganado vacuno, muchas de esas vacas con sus crías. «Me quedó un predio chico, adonde pastaban,
pero que ya está agotado»
Además, continuó Dorronsoro, «los alambrados no existen más, son millones y millones de pérdidas, imposible recuperarme».
El basural municipal viene provocando perdidas hace años en ese campo, una franja lindera a la ruta no se puede utilizar porque quedó «sembrada» de plásticos y al comer el pasto los animales las ingieren y mueren.
