Desde la institución remarcaron que el 95% de los incendios son de origen humano, siendo la negligencia, el descuido y la intencionalidad las principales causas. Además, señalaron que el riesgo aumenta constantemente debido al crecimiento de viviendas en este tipo de zonas, lo que incrementa la frecuencia y el peligro de incendios.
Entre las principales medidas de prevención, se destaca la necesidad de crear un espacio defendible alrededor del hogar, manteniendo al menos 10 metros libres de vegetación seca. También se recomienda realizar una limpieza periódica de techos y canaletas, eliminar hojas, ramas y residuos combustibles, y almacenar la leña y otros materiales inflamables a más de 15 metros de la vivienda.
Otra de las sugerencias es despejar los tendidos eléctricos, asegurando que no haya ramas de árboles a menos de 3 metros de los cables, y optar por materiales de construcción no combustibles, como tejas cerámicas o metálicas. Asimismo, se subraya la importancia de mantener los caminos de acceso despejados, para facilitar el ingreso de los servicios de emergencia ante cualquier eventualidad.
Desde Bomberos Voluntarios recordaron que la prevención comienza con acciones simples y cotidianas, y que un pequeño cuidado a tiempo puede marcar la diferencia y evitar situaciones de alto riesgo para las personas y sus bienes.
